lunes, 5 de septiembre de 2016

Mezcla nokturna de temas

Y cada vez que ingreso mi url en la barra de búsqueda, entro a mi blog y visualizo la cantidad de gente que lo visitó, se me genera esa gran duda de cómo llegaron acá y tengo desconfianza de que ese widget sea una re poronga y me haga ilusionar al pedo.
-------------------------------------
Dejando eso de lado, ayer salí con una amiga, es decir que solamente éramos dos, y eso casi siempre significa que la noche va a ser aburrida.
A últimas horas conseguimos previa a la cual asistir, eso me gustó. Fuimos, esperamos, anteriormente compramos una cerveza como para no ir con las manos vacías, seguimos esperando, entramos. De antemano nos habían avisado que iba a ser algo chiquito (en mi caso, es mas preferible) y oh! estaba presente este chico que había conocido hace poco; hace como una semana había sido la última vez que nos habíamos visto. Sòlo nos juntamos tres veces, lo que bastó para darme cuenta que por ahí había características que no me terminaban de cerrar del todo, era confuso, es confuso. Digamos, el pibe parece ser buena gente, es de decir giladas que te hacen reír, y, por ejemplo anoche descubrí que es medio atento y un toque considerado. Pero por otro lado a veces se ríe de cualquier salamidad, hay frases que no las cacha y en particular suele decir "¿qué?" "¿ah?" "¿eh?" y sus derivados cuando en realidad SI escuchó lo que yo decía o preguntaba. Debe ser algo que se le pegó de algún lado, pero para mí es un poquito molesto.
Volviendo a la miniprevia, la dueña de la casa, al atendernos ya estaba media picada, pero cuando nos encontramos con los demás había dos chicas en particular que ya estaban pasadas de verga. Hablamos, nos movimos, socializamos, pasamos del quincho al patio, del patio al quincho a cada rato para fumar de vez en cuando, cantamos, fuimos al baño, me halagaron por la remera y todo genial, pero ¿qué previa no es una buena previa si no hay un borrachx que arruine todo? Vómitos en el patio, vómitos en el pasto, vómitos en bolsas.
Yo había tomado cerveza, tragos de una cosa de vodka con nosequé, pico dulce, otra mezcla con limón y nada más, pero eso fué suficiente para haceme vomitar a mi también. Estaba abrazada de este chico, cuando me enderezo, me miran, me preguntan si estoy bien y les digo que quiero lanzar, me alcanzan la bolsa que ya tenía vómitos anteriores y al principio fue como una falsa alarma, pero creo que el olor nauseabundo del mismo vomito ajeno fue lo que provocó la devolución de mi antigua comida al estado líquido en tonos marrones. Si, tonos marrones porque había tomado helado de chocolate.
Fueron como tres veces, pero en poca cantidad, al rato ya me había recompuesto. Fuimos al patio con él, ni sé por qué, ¿habré querido aire? Me acuerdo que mientras estaba en mi desagradable acto él me sostenía el pelo, y al finalizarlo me dio su bufanda para limpiarme.
La cuestión es que ahí afuera lo único que hacía era abrazarlo, le dije gracias, por cuidarme. Lo miré a la cara y pasó lo inevitable.
Volvimos adentro, nos calentamos los culos en la chimenea que había ahí, y de 12 personas que éramos, salimos 6. Rumbo a Crixus pasamos frente a la casa de él, entramos, buscó su DNI, le echó perfume a su bufanda y seguimos caminando, qué solo fueron unos escasos pasos ya que del boliche estábamos a una cuadra.
Era la primera vez que iba a ese, y quizás sea la última. Arquitectónicamente no estaba tan mal, pero la ausencia de personas fue lo que la cagó y la música estaba maso.
Uno de los integrantes se retiró porque se ve que se aburrió, otro lo acompañó a la puerta, dos se fueron a chapar y  nosotros nos quedamos sin saber que hacer, le pregunté si se podía subir, me dijo que era para VIP, pero no había ni un alma viva arriba y teníamos accesibilidad para subir. Detrás nuestro subió un señor, no nos dijo nada, y mientras nosotros estábamos kisskissi él juntaba las cosas de las mesas.
Al volver pasamos nuevamente a su casa, nos quedamos un ratito en la estufa, visualicé a su gato y me quedé acariciándolo hasta que mi amiga me corrió, porque ya era tarde y sus padres la iban a retar. Volvimos y nos acompañaron, (ah! ahora éramos 4, el otro chico no sé dónde quedó y seguro nos debe estar odiando todavía) llegamos hasta mi casa y kissikissi otra vez. Cuando entré a mi pieza fue cuando me dí cuanta que seguía con su bufanda. Y ahora está acá, llena de esencia a hombre, cosa que me encanta. Y aunque lo más correcto sea devolvérsela, me rehúso.
04/09/16
16:39

No hay comentarios:

Publicar un comentario