Ayer, 03 de junio, Macklemore me cantó por primera vez su canción consumista, (obviamente esto es clave, supongo que la Carolina del futuro entenderá.) en el mismo lugar de siempre, pero nada cambió, (igual esta canción se suponía que no te hacía bailar mágicamente) de todas formas creo que me sentí realizada, aunque falten otras canciones para escuchar.
Medio de transporte: su bici blanca
Transporte: yo, con ganas de ir al baño (lo primero) extra: una pritty en la mano.
Destino: la casa de su amigo ¡Mi única salvación, baño!
Agradecimiento: a su amigo, además de acceder para que yo fuera a su casa para hacer mis necesidades, anteriormente él le salvó la vida, por así decirlo, a mi uachín.
Y nos quedamos un ratito ahí, yo como que mucho no me animaba a hablar, porque a pesar de que había ingerido un poco de alcohol, no me desinhibí tanto, y simplemente escuchaba, me reía y aportaba comentarios monosílabos.
Regresamos a la plaza y saqué un cigarrillo armado por mí, cuyo proceso tuvo la participación de un enrollador que anteriormente habia sido hurtado a mi hermano, consumí la mitad y lo que restaba se lo dí a él, lo apagó, lo guardó en su cajita y dijo que lo iba a guardar para mañana con mucho amor.
Antes de todo eso, al principio, cuando él llegó, además de contarme sobre su aproximación a la muerte, me habló de muchas cosas más, y sí, como él había dicho en ese momento, la conversación ya era triste. Pero no me importaba, yo quería saber más sobre él y todo, quería que siguiera hablando, hasta que se cansara.
Concluyo con que fué un día lindolindolindo.
04/06/16 - 14:00 woah
No hay comentarios:
Publicar un comentario