jueves, 10 de marzo de 2016

Mi memoria me hace mal, me hace bien

Me importa un re carajo si alguien conocido llega a encontrar este blog.
Tengo que escribir este recuerdo que se está reproduciendo en mi memoria...
Ojalá te acuerdes de esos días que pasamos en la casa de tus abuelos, porque eso es sobre lo que recuerdo y porque sobre eso quiero escribir.
Me habías mandando un mensaje de voz (cuándo no) invitándome y diciéndome que le pregunte a mis padres. Al principio me pareció un poco raro, después que me lo confirmaste y me emocioné pero luego pensé que era muy poco probable tener una confirmación por parte de mis padres. Creo que recién después de una semana de tu invitación recién ahí le pregunté a mis papás, sólo porque vos me convenciste a hacerlo... Al día siguiente hablamos bien y aceptaron.
Que gran noticia y que grande mi felicidad, realmente esperaba ansiosa viajar con vos a Santa Fe.
Después de que pasaron los días y el día del viaje apareció frente a nosotros, un obstáculo familiar se presentó pero no interrumpió nuestro plan. 
Al llegar ahí, mis expectativas ni estaban cerca de eso; con la forma en la que me dijiste acerca del lugar, yo me lo imaginaba realmente más chico, más aburrido, y otras características negativas, y fue todo lo contrario. 
Aunque debo admitir que por ahí en algún momento quería hacer cosas en vez de estar haciendo nada, pero sin embargo la pase bien. A pesar de todo, la pasé bien. Porque estaba con vos, porque conocía a tu familia, porque probé licuados de tu abuela, porque comimos muchas cosas ricas, porque vimos una película que aunque no la haya apreciado tanto, hoy en día me acuerdo de ella, porque fui a una pileta pública llena de gente desconocida después de un año sin ir a ninguna, porque caminamos por un lugar que a mi me resultaba desconocido y me encantó estar en tu compañía descubriendo cosas, porque hablamos de muchas cosas, porque la mayoría de las tardes nos la pasábamos durmiendo como altos vagos, porque aprendí a jugar a la canasta, porque pasamos dos noches jugando a eso con tu primo y al principio yo me negaba a aprender, porque quisimos hacer viajes astrales y aprender otras cosas, porque hice un intento de Shaco, porque comimos mucho helado, porque hacía calor pero no tanto, porque el agua de allá era salada, porque fuimos al Festival del Camping, porque quisimos probar nuestra suerte ahí y no funcionó. 
Y te extraño, te extraño tanto, ojalá vos también. Me acuerdo y lloro.
Después de eso, en tu casa, tu familia se había ido de viaje, y mis padres también (por separado, claro está) 
Te dejaron la casa sola, y pasé dos dias seguidos con vos, sin llamadas que atender, sin horarios para volver, sin preocupaciones. Me acuerdo, me acuerdo de vos, acabo de hacer una pausa para acordarme de esos días y así poder seguir escribiendo, no lo pude evitar y estoy volviendo a llorar.
Me acuerdo en esos días, me acuerdo que intenté hacerte otro Shaco, me acuerdo que viciabas en Skyrim, me acuerdo que veíamos una película re turbia, me acuerdo que los dos días la pasamos en la pieza de tu mamá/padrastro, me acuerdo que yo era feliz comiendo Nutella y vos tu pasta de Bon o bon, me acuerdo que en la noche comimos pizza y después helado, me acuerdo que no sé, lo comí muy rápido o algo por el estilo y me hizo mal, vos me dijiste que me acueste y me hiciste un té, eso fue tan lindo, tan pero tan lindo... me acuerdo como me cuidaste.
También me acuerdo de mi descuido de andar en ropa interior, hacer un mal movimiento y clavarme un alambrito loco de la cama de tus padres en mi nalga, dejando una línea que todavía sigue marcada. Es como un recuerdo de vos, es un recuerdo justamente de esos días.
Te extraño mucho. De vez en cuando mi mente me quiere dañar y aparecen recuerdo de los dos juntos, así de la nada.
Sigo con la esperanza de volver a vernos y poder seguir juntos. Ojalá. Por favor.
10/03/16 0:09


No hay comentarios:

Publicar un comentario