jueves, 17 de septiembre de 2015

Un día dura tres otoños

No sé cómo empezar esta entrada.
Pero hoy estoy rara.
Creo que feliz, si, tal vez sea felicidad.
Tengo Internet, uno nuevo y más rápido y también está de vuelta mi queridísima impresora.
Además hoy hubo un sismo/temblor y fué la primera vez que lo sentí. (Poco a poco se va completando la lista de cosas que quiero hacer antes de morir)
Pero si lo vemos así, del lado feliz, en realidad me estaría faltando algo. Y ese algo sos vos.
El sábado estuvimos todo un día juntos, de eso no me puedo quejar; hablando de eso, no escribí nada acerca de la CAF. Estuvo buena, a lo mejor tenía expectativas más altas, pero me re gustó igual. Aunque no haya comprado algo así re copado ni tan caro, los recuerditos son re bonitos. Más tus dos regalitos. (Che, es raro verte con los ojos rojos, pero te quedan demasiado lindos) Y aunque hayamos caminado y me hubiera cansado, obviamente la pasé bien, no 10 puntos pero por ahí.
Sigo. El domingo no nos juntamos, ya que tenía que hacer un vídeo, ENCIMA JUSTO EL DÍA QUE NO TENÍAS QUE TRABAJAR. Me dio una bronca tener que terminar ese trabajo de mierda que encima no era para el día siguiente.
Y es como que te extraño. Pero te extraño fuerte. Hoy estuve pensando todo el día en vos, sobre distintas cosas pero de vos.
Quiero juntarme, quiero verte, quiero escucharte, quiero abrazarte, quiero oler tu perfume y ver los lunares de tu cara, quiero oírte reír y decir boludeces, quiero que me cuentes cosas, quiero planear una tarde, quiero ver películas o anime, quiero que nos saquemos fotos, quiero quiero quiero, a vos te quiero.
16/09 21:34

No hay comentarios:

Publicar un comentario