Ves, son esas pequeñas acciones las que me cambian mucho el humor.
Las que en UN segundo me provocan miles de cosas.
Un mensaje, un visto, una llamada, una oración seca, un saludo, la forma de escribir, los movimientos de las cejas, las noticias, las expresiones, la dirección de la mirada o el tono de voz. Son cosas tan insignificantes, pero son reales, ahí están y ahí te provocan cosas.
Y no entiendo, realmente no sé porque percibo esas cosas de tal manera, de que me afecten así porque sí, para bien y para mal.
Últimamente estos efectos estuvieron muy presentes y me cambiaron en humor veinte veces en un día. (Y no, no fué porque estuviera en "mis días")
-------
Quiero hablar de las sensaciones que vos me provocás, alegría, vergüenza, impaciencia, vergüenza ajena, euforia, enojo, molestia, preocupación por lo que pensás, duda, paciencia, alegría a montones, a veces me hacés olvidarme de lo que tengo que hacer, de mis obligaciones, de mis necesidades, pero me gusta que me desconectes de mis preocupaciones a veces.
Tus reacciones, tus sonrisas, tus risas, tus chistes malos, tus boludeces, TU INCREÍBLE PACIENCIA, y la forma en que me decís dos veces algunas cosas que no escucho o no entiendo (te agradezco mucho eso)
-------
También quiero hablar de vos puntualmente, algo que descubrí el otro día, pero que se fue conectando con cosas del pasado y que pasaron justamente ayer.
Algunas veces cuando vamos por la calle, hablás fuerte, boludeas, gritás a la nada o le gritás a la gente y pretendés que no te importa lo que los demás piensen de vos, y bueno, probablemente sea verdad, pero lo que si, veo que te importa muchísimo lo que las personas que vos querés opinen de vos.
Cuando me mostraste ese video en donde actuabas, yo estaba muy concentrada, por eso no sé si me mirabas mientras yo observaba (no sé si estoy a ese nivel de importancia todavía), pero cuando se los mostraste a tu mamá y padrastro, mientras yo estaba ahí presente entre medio de ustedes; ya no le dí importancia al video y mi atención se enofocó en tu mirada, los movimientos que hacían tus pupilas y tu cara. Observabas mucho sus reacciones y ahí me di cuenta que si te importa lo que piensan los demás, o por lo menos de las personas que más valorás.
A pesar de que no te lo demuestro cuando hablamos por Whatsapp, me gustaría que realmente te sientas querido por mí, que te des cuenta que también te quiero un montón, por eso siempre te jodo todo el tiempo, te harto diciéndote que te quiero muchísimo y demás.
Porque es eso, te quiero, y es verdad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario