Algunas veces me abraza, otras me acaricia, me sonríe, está con cara de serio, se pone triste, me hace muecas. Es cómo una clase de novio imaginario, excepto que nunca nos besamos. Es raro, porque no existe, pero hacemos muchas cosas que me gusta, vemos películas, vemos series, dormimos, nos quedamos escuchando música, y simplemente eso.
¿Cuándo nos conocimos? Hace algunos meses, en enero creo, pero no sé con exactitud qué día.
Aunque no nos comuniquemos verbalmente me encanta.
Me gusta que este acá, conmigo.
Y es cómo si deseara que alguna vez se convierta en humano, en carne, piel y huesos. Pero mi imaginación está muy por encima de las nubes y sé que eso no va a pasar.
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