viernes, 17 de julio de 2015

No retrocedas

Sabía que esto iba a pasar.
Un día todo mal, se pudre todo, me enojo, me siento para la mierda y él se queda como si nada (ayer)
Después pasa a una arreglada por parte de él, a medias; ya que no me pidió perdón, sino que lo tomó como alguna clase de capricho mío.
La cuestión es que vino, nos abrazamos, me preguntó en que pensaba y no le quise responder, después de varias vueltas le dije y él me dió sus puntos de vista sobre eso, y nos abrazamos un poquito más. Pasamos de nivel en un jueguito loco, vimos videos, nos grabamos, y todo re bonito.
Me gustó porque hubo muchos abrazos entre medio, obvio que yo los daba porque abrazar es mi pasión. También nos mordíamos por eso es que su apodo a partir de ahora es tiburoncín.
Además me contó sobre como iba a ser su día mañana (hoy) y una buena noticia que tenía. Vueltas van, vueltas vienen, resultó ser un día genial, o mejor dicho, noche.
Y ahora no está, pero podría haberse quedado a dormir y sería perfecto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario